Miraba a la pizarra con la mente puesta en qué querría hacer con mi vida cuando acabara la escuela; ¿una carrera?, ¿un módulo?, ¿la profesión de mi padre? En mi grupo de amigos casi todos sabían lo que querrían hacer, pero a mí las dudas me ahogaban. Pensaba en mis hobbies y mis gustos cuando una conversación mantenida poco tiempo antes de acabar la educación obligatoria apareció de repente... "He leido en tu test que te gustaría ser entrenadora de fútbol, me ha llamado mucho a atención, a pocas chicas les gusta el fútbol". ¡Claro! Todo esto ocurrió cuanndo era muy pequeña, y no solo era la rara que hablaba con los chicos en el recreo de fútbol, es que además parecía saber de lo que hablaba, así que ¡¡eureka!! ¿Y si era a lo que me debía dedicar de un modo u otro? A mi padre por supuesto no se lo diría, imaginaros su cara si lo hacía... Durante la comida en casa un película estaba puesta en el salón: A propósito de Henry, mientras estaba de fondo al mismo tiempo que comía, en algún moento dejó de estar de fondo para ser el foco de mi atención por completo. ¡¡Qué maravilla!! ¡¡Ojalá poder tener ese efecto en la vida de gente enferma!! No serían Harrison Ford, pero nada podía ser perfecto.
Y así... comenzó mi otra vida.
"¡¡Pero si eso es falta!! A ellos sí y a nosotros no, ¿eh?" Sí, quéjate tú a ver si así nos hacen caso........ Y sin mencionar más comentarios que viví como fisio en el filial, de un gran equipo de fútbol me vi tal y donde había querido desde aquella vez en clase. Al día siguiente iría al domicilio de un niño con parálisis cerebral que trataba. Ese día mientras subía la cuesta a su casa creí estar donde realmente quería, pero solo había un problema.... Poderoso caballero es don dinero, ya lo decía Francisco de Quevedo. No podría mantener un salario suficiente para vivir, pagar una hipoteca y todas esas cosas a las que nos vemos obligados hoy en día, porque comer es una obligación muy necesaria, ¿no? Poco a poco todo empezó a cambiar y me vi trasladada a Hondarribia desde mi trabajo en Madrid. Sí, un trabajo que pagaba las facturas es el que decidía cada paso antes de que yo lo diera, hasta que ¡¡¡¡sorpresa!!!! Igual que me vi en un momento de mi vida pensando sobre mi futuro delante de una pizarra, en ese momento me debatía otra vez cómo sería mi futuro desde una cama de hospital.
Dentro de lo que supone el diagnóstico de una enfermedad neurológica, degenerativa y crónica, no hacía más que "alegrarme" por tener al fin una respuesta a todo lo que me pasaba, y que como fisio que también había tratado a pacientes neurológicos, era afortunada por no tener una enfermedad tipificada con otro nombre y apellidos, que de haberlas, por desgracia hay muchas. Aún así lloré, lloré mucho, pero la presencia de mi pareja y su trato con mis padres animó mucho a mi sistema inmune 😊
Ahora, veinte años después he aprendido mucho: de la vida, de mi propia enfermedad gracias a los avances médicos desde entonces, de todo lo que me perdía al trabajar tantas tantísimas horas, y en especial de mis compañeros escleróticos, que entre nosotros y sin que nadie se entere, saben más que los médicos y casi todos los sanitarios que nos rodean. De hecho uno de ellos fue quien dijo, y de manera muy sabia, que todo el mundo tiene la mayor enfermedad crónica y sin cura que son los años.
Y así, esa otra vida que comenzó en plena juventud y en el momento más pleno de mi vida, me ha abierto los ojos y creo poder decir que vivo mejor que antes.
Igual es la manera de tomarme las cosas que me pasan, aceptar todo lo que ocurre (no solo mi enfermedad), ver la amplia variedad de casos que veo en la asociación a la que voy, la evolución de mi esclerosis, el efecto en mi entorno y especialmente, el efecto que tiene la positividad que intento alicar en todo en todo. Podré estar más o menos animada como todo el mundo, pero dejar lo negativo a un lado tienne un gran efecto en mí 😎, y si lo tiene en mí ¿por qué no va a tenerlo en otros pacientes? NADA INFLUYE SI TÚ NO DEJAS QUE LO HAGA.
Sonríe, ayuda, haz lo que tengas que hacer aunque sea una obligación, porque ya que hay que hacerla mejor que sea con una sonrisa. Tras estas píldoras de conocimiento profundo por mi parte😏solo queda aplicarlo, poco a poco, eso sí, que la dosis de postividad excesiva tiene efecto rebote como las malas dietas de adelgazamiento.

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