SALTO


 

Las noticias antes se intentaban vender al grito de ¡¡EXTRA, EXTRA!!, pero ahora intentan calar en nuestras mentes a través de la repetición, que es el mecanismo que más entiende nuestro cerebro cómo patrón para poder recordar. Parece grabar en piedra lo que sea sin hacerse preguntas, porque recordad: nuestro cerebro no está hecho para hacernos felices, sino para mantenernos con vida. Allá por la época de las cavernas, miles de peligros nos acechaban fuera lo hora que fuera y estuviéramos donde estuviéramos, así que su función era más que importante, pero... ¿y ahora?



Nuestro cerebro está siendo secuestrado, como dice Mario Alonso Puig, por la cantidad de información que le llega, la inmediatez de todo lo que hacemos, como asegura Marian Rojas Estapé, y todo lo que incluso sin pretenderlo se asienta poco a poco en nuestra mente: anuncios televisivos, de radio, podcast... ¿Hasta qué punto son fiables sus fuentes? ¿Las tienen o solo con estar delante de un micrófono se le da credibilidad? Las enfermedades, más aún las autoinmunes, son blanco fácil para todo lo que pasa a nuestro alrededor. Con demasiada frecuencia confiamos (yo la primera y por eso ahora intento no hacerlo) en todo lo que llega a nuestros oídos, papel que sujeta nuestras manos o artículo que se abre en nuestro ordenador.

¡¡Toma qué fácil!! Pero así es, os aseguro que tras darnos cuenta de que toda información tiene sus puntos débiles, al final encontramos la vía hacia la verdad, igual no toda, pero si la suficiente para que se abran otros caminos por los que llegar a ella. Toda esta parrafada solo es para haceros ver que no estamos solos en el pequeño islote donde lo enfermos nos encontramos, podemos intentar averiguar que no todo es como parece, y si lo es, pues se buscamos otras informaciones o simplemente se comienza a creer solo en lo que vivimos nosotros mismos. 

¿Que un tratamiento no le va bien a menganito? Pues igual a fulanito, o a nosotros mismos sí.

¿Que un hospital no hace una prueba u otra? Somos libres de buscar una alternativa.

Sí, sé que no es tan fácil porque cada comunidad parece un país diferente y recurrir a la sanidad privada no es posible para todo el mundo, pero hay que saber al menos que lo hemos hecho todo para encontrarnos mejor e intentar no compadecernos (no mucho muchísimo al menos). No podemos controlar lo que pasa a nuestro alrededor pero sí cómo reaccionamos a ello. Cada  día es diferente al anterior y al que vendrá después, por eso en el día de hoy hay que ser conscientes de que tenemos la suerte de tener otra oportunidad. ¿La aprovecharemos? Igual no, pero intentaremos dar lo mejor de nosotros mismos, así que el EXTRA, EXTRA vendrá seguido de OTRA OPORTUNIDAD.

No podemos, o más bien no debemos, rendirnos. Sí, cada uno tiene sus circunstancias y limitaciones, pero dentro de estas hay que intentar dar todo lo que podemos porque nadie más lo hará. Nuestras parejas, familiares, compañeros de trabajo, de enfermedad, amigos... nunca van a entender lo que nos pasa porque no están en nuestras cabezas (¡¡y menos mal!!), muchos se deprimirían más o no entenderían el humor ácido de algunos de nosotros. Por si no me he explicado bien, o no se ha entendido, lo único  que digo es que desconfiéis, que busquéis alternativas y que no os rindáis nunca, eso no está en nuestro ADN de pacientes neuroatípicos. Cómo expresa la imagen de este post.... llorar, desesperaros, pero después dar el salto a todo lo bueno que estará por venir.

  







No hay comentarios:

Publicar un comentario