Mariposa

 


Otra vez. Otro cambio. Mi #esclerosis erre que erre con cambiar síntomas, cambiar estados de ánimo y en el fondo, cambiar mi vida. Por un cosa, por otra o por la de más allá, tuve —como muchos otros #pacientes, no soy única— que adaptarme si quería tener una vida medianamente decente. 

Encadenada

 




Esposada a cadenas, de las de hierro fundido de la Edad Media —o antes—, que utilizaban para los esclavos, me siento en esta época más que en cualquier otra si eso es posible. ¿Somos esclavos de alguien o algo? Yo lo tengo muy claro, y en mi caso particular, la #esclerosismúltiple no es la peor condena. Ojala lo fuera, porque de ser así habría tratamientos, asociaciones donde compartir inquietudes..., ¡pero no! Mi peor condena y sin lugar a dudas, peor cadena son los vecinos.

Despertar


 

Crees que todo va viento en popa a toda vela... ¿Pero qué vientos ni qué diantres de vela sabemos los que en este siglo, año y/o época, no hemos sido capitanes de ningún barco o mini velero? No, esta expresión no se aproxima mucho a nuestro día a día (al menos al de la mayoría), pero lo que sí se aproxima y mucho son los síntomas degenerativos que vienen, van, ambas cosas o solo alguna, ¿me equivoco).

Mensajes contradictorios

 



Yo también soy paciente de ... enfermedad rara; enfermedad neurodegenerativa; enfermedad sin cura; enfermedad sin apellido ... ¡Vamos! Que hay miles de enfermedades con miles de tratamientos, y como pasa en la vida real, sin padrino no te casas, o algo así ¿no? ¿O es que la falta de memoria solo la padecemos algunos y por lo tanto no cuenta? Mmmm, da que pensar...

Travesía en el silencio


 

Así definiría mi estado anímico en Febrero, no en este en concreto... sino en todos y cada uno de ellos desde el brote que me jubiló. No hay manera más sencilla que a través de una imagen; la soledad, el frío, la incomprensión de este paraje que parece el mismo que hay en cualquier ciudad, aún rodeada de gente en lugar de rodeada de nieve y ventisca.

Neuronas en nieve


 

Bajo la manta y en la esquina del sofá donde todavía se refleja el sol de media mañana, me siento reflejada en la imagen del muñeco de nieve. ¿Quién dijo que yo era friolera? Todo el mundo; pues  que sigan, porque tengo frío y aún no me han estudiado lo suficiente para saber si soy yo en toda mi esencia o es el efecto que tiene la #esclerosismúltiple en mi sensibilidad. Antes del #brote catastrófico, durante o después, así soy; con mucho frío, y la sonrisa del muñeco viene y va, para qué os voy a engañar.